Una jornada diferente







Una jornada diferente, de visita al Jardín Botánico de Valencia


El 20 de Marzo fuimos de visita l@s 10 alumn@s del Taller junto con el director y un profesor al Jardín Botánico de Valencia, disfrutando de la relativa calma que se respiraba en la capital del Turia después de los ajetreados días falleros.

Aprovechamos las horas previas a la apertura del Botánico, que en marzo es a las 10 de la mañana, para recorrer unos tramos del Jardín del Turia, un parque urbano público de más de 100 ha. situado en la ciudad de Valencia. Este parque es uno de los más visitados de Valencia y de España y es el mayor jardín urbano del país, con una longitud mayor de 9 kilómetros.

Tras la gran riada del 1957, se desvió el cauce del Turia al sur de Valencia, dejando libre una importante franja de terreno que cruza la ciudad de Oeste a Este, rodeando el centro histórico. Inaugurado en 1986, diversos urbanistas y paisajistas diseñaron los diferentes tramos del cauce, reproduciendo el antiguo paisaje fluvial y creando un recorrido único poblado por diferentes especies vegetales e infraestructuras para el disfrute de tod@s l@s visitantes.




El Jardín Botánico de la Universidad de Valencia, un poco de historia: se fundó en 1567 y durante más de 200 años fue un huerto de plantas medicinales. La ubicación actual en el Huerto de Tramoyeres fue decidida en 1802; allí se instalaron las cátedras de Botánica y de Agricultura, se aclimataron plantas, se desarrollaron colecciones botánicas y se ensayaron nuevos cultivos agrícolas. Después de un período de relativo abandono a lo largo del siglo XX, a finales de los 80 se elaboró un proyecto de restauración integral de las colecciones botánicas y de los edificios históricos, todos construidos a finales del siglo XIX para cultivar bajo protección plantas de climas tropicales. Desde 1990 los edificios históricos, situados en el centro del Jardín, albergan distintas colecciones de plantas: orquídeas, bromelias, palmeras, helechos, tropicales, carnívoras o desérticas. En el año 2000 concluyó la restauración con la inauguración del edificio de investigación, que en la actualidad es un centro de investigación y difusión de la diversidad vegetal.







La visita a las colecciones del Jardín Botánico: en el Jardín Botánico hay tres tipos de colecciones científicas: herbario, banco de germoplasma y plantas vivas; las dos primeras se encuentran en el edificio de Investigación. Nuestra visita se centró en las plantas vivas, considerando que en el Jardín se cultivan más de 4500 especies procedentes de todo el mundo. Las plantas vivas se ordenan en 27 colecciones monográficas para mostrar su diversidad, sus adaptaciones al medio ambiente o su utilidad para los seres humanos. La más antigua es la Escuela Botánica, que además ocupa la mayor extensión: allí se encuentran la mayoría de los árboles monumentales, con una edad próxima a los 100 años.








Otras colecciones sistemáticas son: palmeras, orquídeas, helechos, bromelias. Las colecciones biogeográficas son las siguientes: endemismos mediterráneos, flora macaronésica (Macaronesia es el nombre colectivo de cinco archipiélagos del Atlántico Norte, más o menos cercanos al continente africano: Azores, Canarias, Cabo Verde, Madeira e Islas Salvajes) y flora valenciana. En las colecciones relativas a las adaptaciones de las plantas, encontramos las siguientes: mediterráneas, acuáticas, tropicales, carnívoras, esciófilas (se trata de plantas que necesitan sombra para su desarrollo), forestales, bulbosas, trepadoras y desérticas. Dentro del sector de las plantas útiles, encontramos las siguientes colecciones: vides, cítricos, frutales, hortícolas, condimentarias, industriales, tintóreas, medicinales, ornamentales y rosas cultivadas.






La gran variedad de especies vegetales provenientes de todos los rincones de la tierra y concentradas en un espacio relativamente pequeño nos dejó boquiabiert@s a tod@s. Gracias a la presencia de nuestro profesor Antonio Catania Palmer, biólogo y profundo conocedor del apasionante mundo de las plantas ornamentales, pudimos disfrutar de toda serie de informaciones y curiosidades sobre una multitud de plantas, arbustos y árboles.

Si hay un aspecto negativo a destacar, en nuestra opinión, sería es el mantenimiento de las instalaciones y de las colecciones de Jardín Botánico, que nos pareció inferior a lo merecido para una institución de tal calibre.

Bibliografía de interés:


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